
Hoy estoy ortiva. No me quiero suscribir a nada, facebook, dejame tranquila. El mundo está de cabeza y yo acá, fumando un pucho mientras me quejo de la sociedad, con un aire de hipnótico surrealismo, como si eso fuera a cambiar algo.
Ella amainó el ritmo de la escritura, y se quedó pensativa un rato: '-Cuando lo vi pasar, la primera vez, tenía una carita que me pareció de pelotudo importante. Con esos ojitos claros y el pelo oscuro, que decían a gritos, 'soy un maldito antisocial carilindo, que no te va a dar bola jamás en tu puta vida'. El día de hoy estamos casados y tenemos dos hijos preciosos :)'
Aunque no estoy segura de como terminaría, yo quiero una historia de amor así.
Porque las historias de amor, como antes, ya no existen más.
A veces, lo analizo y me pregunto: ¿Estaremos inconscientemente avalando una sociedad de pelotudos crónicos? ¿Con el tiempo se les pasará? O peor todavía, ¿será que empeoran?
Y con todas estas dudas, termino el cigarro, suelto un suspiro clásico de frustración y me voy a ver una peli, donde sale Sean Bean (con quien tengo una especie de amor platónico)... No sea cosa, que me vaya a cruzar algún príncipe antes de que termine la noche. Para ser sincera, así como están los tiempos de hoy, preferiría encontrarme al mismísimo cuco.
Buenas noches! :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario