lunes, 17 de octubre de 2011

Un retrato


Una opresión en las costillas,
hablas concentrado, explicando detalles
de algún tema que no llegué a escuchar.
No atino a mirarte, me desconcierta.
Llevas una sonrisa ladeada, y los ojos brillantes.
Me miras, esperando una respuesta;
por si acaso, asiento, pero desconcertada.
'No me estabas escuchando', me soltás con una
carcajada.
Te dedico una sonrisa leve, como excusándome.
El humo del cigarrillo encendido,
dibuja figuras caprichosas, entre ambos.
Me lo sacas, sin permiso de la mano
para darle una pitada.
Era el último, pero no me interesa.
Sigo enajenada, en cosas que ni yo misma comprendo.
'Hey', y ahí estás pidiendo mi atención de nuevo.
'Estas bien?'
Murmuro algo, aunque no sé con seguridad, que.
Termino por recostarme, agotada, contra tu hombro.
Entendí, que hay momentos en los que no sé que decirte,
y entonces es mejor, no decirte nada...



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